Cómo es una consulta de sexología
Es una conversación, como cualquier otra sesión de terapia. No hay exploración física. Me cuentas qué te pasa, desde cuándo y cómo te afecta, a ti y, si la hay, a tu pareja.
El deseo y el dolor casi nunca tienen una sola causa. Influyen el cansancio, el estrés, el cuerpo, lo que aprendiste, cómo está la pareja y el miedo a que vuelva a pasar. Por eso lo miramos todo junto.
Si conviene que te vea también ginecología o fisioterapia de suelo pélvico, te lo digo. Muchas veces el trabajo es de las dos partes.
Puedes venir sola, solo o en pareja. Me he formado en sexología y en terapia de pareja, así que, si el tema está entre los dos, lo trabajamos los tres.
Si todavía no quieres venir
Tengo un curso online para reconectar con tu deseo sexual. El primer módulo es gratis. No sustituye a una terapia, pero puede ser un primer paso.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace una sexóloga?
Ayuda con las dificultades en la vida sexual: el deseo, el dolor, el miedo, la excitación o el orgasmo, y con cómo afectan a la persona y a la pareja. Yo además soy psicóloga general sanitaria, así que trabajo también lo emocional que hay alrededor.
¿Cuándo conviene ir a una sexóloga?
Cuando algo de tu sexualidad te preocupa o te hace sufrir, aunque no parezca grave, o cuando se ha convertido en un problema en la pareja.
¿Cómo sé si lo que tengo es vaginismo?
Solo se puede saber con una valoración. Si la penetración es imposible o muy difícil aunque quieras, conviene consultarlo con ginecología y con una sexóloga. Muchas veces se trabaja entre las dos partes.
¿Hay exploración física?
No. La consulta de sexología es una conversación. Si hace falta una exploración, la hace ginecología.
¿Puedo venir sola si es algo de pareja?
Sí. Puedes empezar tú y, si más adelante tiene sentido, que venga tu pareja.
¿Puedo hacerla online?
Sí, por videollamada. Hay gente a la que le resulta más fácil hablar de sexo desde casa.
Si quieres empezar, escríbeme
Con dos líneas es suficiente; los detalles, mejor en la sesión.